Observatorios en materia de accesibilidad

La Lectura Fácil favorece la comprensión y el acceso a la cultura

Recientemente el Pleno del Senado admitió a trámite la ley para garantizar la accesibilidad cognitiva de las personas con dificultades de comprensión y comunicación del entorno físico, el transporte, la información y la comunicación, lo cual modificaría la Ley General de derechos de las personas con discapacidad y de su inclusión social, para establecer y regular la accesibilidad cognitiva y sus condiciones.

Son múltiples los formatos que se han de utilizar para garantizar una mejor comprensión del espacio y el mundo que nos rodea, desde los pictogramas, el wayfinding o la Lectura Fácil.

Esta última, la Lectura Fácil es un método de redacción que permite elaborar textos fáciles de entender. En este sentido, se trata de un elemento con un gran potencial para promover la participación en la sociedad y el enriquecimiento cultural en igualdad de condiciones.

Aunque se ha desarrollado inicialmente para facilitar el acceso a la lectura a personas con discapacidad intelectual o dificultades de comprensión lectora y del aprendizaje, puede ser muy útil para otros colectivos. Por ejemplo, personas mayores con algún grado de deterioro cognitivo, bajo nivel de alfabetización o con escaso dominio del idioma.

Hay varios recursos referentes disponibles en Lectura Fácil. Por ejemplo, la biografía de Helen Keller, la primera mujer sordociega en obtener una educación universitaria o el famoso libro El Principito de Antoine Saint-Exupéry, ambos disponibles en la Biblioteca de la Fundación ONCE.

Además, hay talleres de Lectura Fácil y el club de lectura Planeta Fácil de Plena Inclusión, en el que en estos momentos se discute el libro La Principita.

España es uno de los pocos países en el que existe una normativa técnica oficial, que puede consultarse en la sección Normativa de Accessibilitas.

INKLUGI, una herramienta de concienciación sobre la importancia del diseño para todas las personas

INKLUGI, es una herramienta de fácil uso desarrollada por la Universidad de Mondragón en colaboración con el equipo de Inclusive Design de la Universidad de Cambridge, Fundación ONCE y la Federación Coordinadora de personas con discapacidad física de Gipuzkoa ELKARTU. Su objetivo es evaluar el nivel de exclusión de productos y servicios que provoca el proceso de envejecimiento de las personas.

Su principal característica es poder cuantificar el grado de exclusión y, de este modo, replantear el diseño en base a las capacidades que son necesarias para utilizar el producto o servicio. Se trata de una herramienta de concienciación ya que, permite reflexionar sobre la importancia de tener en cuenta las capacidades de las personas a la hora de diseñar.

Tras seleccionar un producto o servicio a evaluar e indicar su nombre, hay que descomponer, en 4 pasos, las acciones necesarias para utilizarlo (Ejemplo: si seleccionamos una máquina expendedora, las acciones serían: desplazarse hasta el lugar, elegir y seleccionar el producto, pagarlo y adquirirlo). Posteriormente, se va preguntando, para cada uno de los cuatro pasos, las demandas de uso y desempeños necesarios del producto o servicio.

Cada una de estas acciones está en una pestaña diferente e identificada con un pictograma. Para facilitar el análisis, se indican preguntas precisas y con ejemplos tales como, “¿Para poder utilizar este producto es necesario hacer algo similar a comprender un texto escrito o expresarse a través del mismo?”

Las preguntas están también acompañadas de un pictograma que apoya su significado. Tras responder un total de 72 preguntas concretas se obtiene la evaluación de inclusión. El sistema no permite rellenar de manera desordenada las preguntas. El orden es estricto y no se permite dejar en blanco ninguna opción.

Una vez completadas todas las preguntas, la herramienta devuelve los datos de exclusión, indicando dos valores concretos: el porcentaje de exclusión general y el nivel de exclusión en cada paso.

El porcentaje de exclusión general indica el porcentaje de población, así como el número de personas excluidas. Por ejemplo, excluye al 3,82% de la población, exactamente 1.679.005 personas.

Además, señala el componente del desempeño ocupacional relacionado con el paso concreto del uso del producto o servicio que potencia más la exclusión. Por ejemplo, en el caso de uso de un pastillero, las características relacionadas con la Destreza y con el paso Introducir las pastillas serán las más críticas.

A continuación, descompone los datos en porcentaje y número total de personas, que no pueden utilizarlo, tienen mucha dificultad y tienen alguna dificultad de uso. Por último, se muestra un esquema de población excluida dividida por sexo y edad.

Para el nivel de exclusión en cada paso, se asignan los porcentajes y cifras de población correspondientes a los pasos indicados de manera gráfica.

Además, permite navegar por las pestañas que indican los componentes del desempeño ocupacional para conocer el porcentaje y número total de exclusión relacionado con cada uno de ellos, segmentando por sexo y edad.

INKLUGI ofrece una posibilidad de reflexión durante el proceso de creación y contribuye a que la innovación dé lugar a productos y servicios más inclusivos, amigables y usables.