La futura aplicación del euro digital ha sido diseñada para garantizar que todas las personas puedan realizar pagos digitales en igualdad de condiciones, independientemente de sus capacidades o nivel de competencia digital. Según el Banco Central Europeo (BCE), la solución incluirá funcionalidades de accesibilidad que superan los requisitos establecidos por la Ley Europea de Accesibilidad y el estándar EN 301 549.
Entre las medidas previstas destacan: Compatibilidad con lectores de pantalla. Navegación completa mediante teclado. Mejoras en el diseño visual y el contraste. Lenguaje simplificado para facilitar la comprensión. Sistemas de prevención de errores. Avisos de expiración de sesión. Opciones para reducir animaciones y movimientos que puedan dificultar el uso de la aplicación.
El diseño sigue los niveles más exigentes de las Directrices de Accesibilidad al Contenido Web (WCAG) aplicadas a aplicaciones de pago móvil, contemplando aspectos relacionados con la percepción, la operabilidad y la accesibilidad cognitiva. La propuesta se ha desarrollado en colaboración con organizaciones de consumidores, especialistas en accesibilidad y bancos centrales nacionales. Además, durante el piloto previsto para 2027 se realizarán pruebas de usabilidad y accesibilidad con personas con discapacidad vinculadas a Fundación ONCE, así como con personal del BCE y de 19 bancos centrales nacionales.
El BCE destaca que, al igual que el efectivo, el euro digital debe ser un bien público accesible para toda la ciudadanía, ofreciendo diferentes canales de acceso para que cada persona pueda utilizar el que mejor se adapte a sus necesidades.
Fuente: Discapnet (Se abre en ventana nueva)