Aena, junto a la Confederación Autismo España, ha diseñado una serie de materiales de apoyo para personas con trastorno del espectro autista (TEA) que necesitan viajar en avión y que, por tanto, deben transitar por los aeropuertos españoles.
Estos materiales no solo tienen como destinatarios únicos a las personas con TEA, sino también a familiares y profesionales que puedan contribuir a preparar a la persona para viajar.
Entre estos materiales, destaca un documento con información para desplazarse por los aeropuertos y enfrentarse a diferentes situaciones que pueden producirse, explicando las opciones que existen en cada caso con ejemplos prácticos e imágenes que ayudan a hacer más comprensible la información.
Aena recuerda la existencia de puntos de información en los que se puede pedir asesoramiento en los aeródromos, así como la importancia de llevar consigo la tarjeta de embarque para poder volar.
Junto a los dos documentos informativos, que incluyen también los pasos que se deben dar para la preparación al vuelo, Aena complementa sus consejos con dos vídeos. Al mismo tiempo, detalla que los niños y niñas con TEA también tienen a su disposición la aplicación móvil ‘TEAcompaño’.
Igualmente, resalta que los aeropuertos de Aena ofrecen un servicio de asistencia, denominado ‘Sin Barreras’, para todas aquellas personas cuya movilidad esté limitada por discapacidad (sensorial o de locomoción, permanente o temporal) por avanzada edad o cualquier causa de discapacidad que necesite una atención especial. Este servicio debe solicitarse con una antelación mínima de 48 horas antes del vuelo.
“Los aeropuertos pueden convertirse en espacios complejos para personas con TEA, quienes deben procesar y manejar simultáneamente mucha información y estimulación para los sentidos, además de enfrentarse a situaciones desconocidas y de mucha complejidad. Todo ello supone un gran esfuerzo y malestar, lo que puede complicar o imposibilitar que muchas personas con TEA viajen en avión”, apunta Aena para poner de relieve la importancia de estos materiales.
Fuente: SERVIMEDIA
Europa fue el principal destino turístico de los españoles en 2022, según los datos del Instituto Nacional de Estadística (INE). Entre los países más visitados están Francia, Portugal o Italia. Es por ello que la accesibilidad en las ciudades europeas es un aspecto importante a la hora de planificar las vacaciones de las personas que tienen algún tipo de discapacidad.
La Comisión Europea promueve el turismo accesible y sin barreras. Detalla que “las personas con discapacidad tienen derecho a acceder a las actividades y servicios turísticos en igualdad de condiciones”, algo que forma parte del artículo 30 de la Convención Internacional sobre los Derechos de las Personas con Discapacidad de las Naciones Unidas (ONU).
Las instituciones europeas han puesto en marcha mecanismos para garantizar que el transporte sea seguro para las personas con movilidad reducida. Así, por ejemplo, el Reglamento Europeo (CE) 1107/2006 indica que a quien viaje en silla de ruedas se le tienen que facilitar las ayudas que sean necesarias durante la salida del vuelo en el aeropuerto de origen, el viaje y en la llegada al aeropuerto de destino en todos los vuelos dentro de la Unión Europea, en aquellos cuyo destinos sean países comunitarios y lo hagan en compañías de algún Estado miembro.
A principios de julio, la Comisión Europea lanzó el Centro Europeo de Recursos de Accesibilidad para la implementación de políticas en favor de la accesibilidad en los países de la Unión Europea. En él participa la Red Europea para el Turismo Accesible (ENAT, por sus siglas en inglés), que ha desarrollado el buscador Pantou, que ofrece alternativas para personas con necesidades especiales en multitud de países del mundo.
En muchas de las capitales europeas, las webs oficiales de los ayuntamientos también ofrecen información sobre alojamientos, locales y rutas accesibles. Es el caso de París, Berlín o Londres. En Italia, el Ministerio de Turismo también ofrece servicios adaptados a personas con movilidad reducida para varias ciudades italianas.
La Comisión Europea entrega anualmente, en colaboración con el Foro Europeo de Discapacidad, el
El 87% de los edificios de viviendas españoles necesitaría realizar actuaciones de eliminación de barreras arquitectónicas para mejorar su accesibilidad, lo que supondría un coste medio por hogar de 1.361€, de acuerdo con el cálculo realizado por la Fundación Mutua de Propietarios en el informe “Accesibilidad en el edificio: ¿gasto o inversión?”.
“Cuando en un edificio o vivienda residen personas con movilidad reducida, sea por motivo de discapacidad o edad avanzada, la accesibilidad cobra especial importancia, pero mientras no residen personas con necesidades especiales, la accesibilidad no recibe la importancia que merece y se percibe más como un gasto más que como una inversión”, explica Laura Lopez Demarbre, vicepresidenta ejecutiva de la Fundación Mutua de Propietarios.
Partiendo del coste medio de las actuaciones detectadas para hacer un edificio accesible, el informe constata que la factura de la accesibilidad se incrementa, especialmente, en aquellos edificios de menos plantas y menos vecinos, con 5.409€ y 4.457€ respectivamente; entre los hogares de edificios más antiguos (3.156€); en los que tienen viviendas de menor tamaño (2.416€) y en los hogares con menos ingresos (2.995€). “Muchas de las viviendas no accesibles son propiedad de personas con bajos recursos por lo que se evidencia la necesidad de que administración e instituciones contribuyan a hacer posible que se lleven a cabo actuaciones para la eliminación de barreas arquitectónicas”, explica López Demarbre.
Para realizar el informe, se realizó un presupuesto aproximado real a más de 2.400 hogares sobre las actuaciones de mejora de la accesibilidad que eran necesarias en su edificio e informando de la probabilidad de llevarlas a cabo.
El estudio de la Fundación Mutua de Propietarios desvela que 1 de cada 4 edificios tiene un escalón en el acceso al portal; el 56% tiene porteros automáticos no accesibles desde una silla de ruedas, al igual que 2 de cada 3 edificios tienen sus buzones elevados y, por tanto, también inalcanzables. Finalmente, aunque el 90% de los portales de acceso al edificio tienen el tamaño adecuado para pasar con silla de ruedas, el 48% pesa demasiado.
Sin embargo, el informe “Accesibilidad en el edificio: ¿gasto o inversión?” apunta a las barreras relacionadas con ascensor como las actuaciones con un mayor grado de urgencia. En concreto, un 17% de los edificios de viviendas comunitarios no dispone de ascensor y, de los que sí disponen, un 11% tiene un escalón que dificulta la accesibilidad hasta él. Por este motivo, el 49% de quienes no cuentan con ascensor, lo reclaman como una medida urgente, de la misma manera que un 51% considera esencial mejorar la accesibilidad del portal hasta el ascensor con una plataforma elevadora eléctrica o una rampa.
Por todos estos motivos, los españoles ponen una nota de 5,7 sobre 10 a la accesibilidad, una nota que baja cuando se le ponen a la persona ante la tesitura de valorar la accesibilidad para una persona con movilidad reducida.
El estudio de la Fundación Mutua de Propietarios detecta que, pese a que el 63% de los españoles está de acuerdo en que un edificio accesible revaloriza sus inmuebles, 6 de cada 10 ve poco o nada probable realizar las mejoras de accesibilidad que se necesitan en su edificio.
La falta de acuerdo entre vecinos (47%) y los motivos económicos (55%) son las principales razones expuestas. En este último aspecto, la barrera de los 2.000 euros por hogar es el punto de inflexión para considerar probable o no probable llevar a cabo las mejoras.
Los españoles están cada vez más concienciados con la necesidad de adaptar el edificio a sus futuras necesidades pero el factor económico sigue siendo una barrera que pone de manifiesto la necesidad de dar soporte e incentivar las inversiones en sostenibilidad”, concluye la vicepresidenta ejecutiva de la Fundación Mutua de Propietarios.
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