Aunque no son obligatorias, las pruebas con usuarios son:
- Altamente recomendables como buena práctica.
- Consideradas un complemento clave a la evaluación técnica.
- Especialmente útiles para detectar barreras reales de uso que no siempre son identificables automáticamente
Las pruebas con personas con diferentes discapacidades (visual, auditiva, cognitiva, motora, etc.) permiten:
- Validar la usabilidad real de los servicios digitales
- Detectar problemas de interacción en contextos reales
- Mejorar la experiencia de usuario más allá del cumplimiento formal