Aceleradora Espacia: Soluciones para una educación inclusiva

22 abril, 2021

La pandemia ha provocado una transformación en el proceso de enseñanza de los aproximadamente 10 millones de estudiantes que hay en España, que tuvieron que quedarse en casa tras el cierre de las escuelas ante el imparable avance de la COVID-19 y su expansión a nivel mundial.

Este cambio de paradigma, pasar de una escuela presencial a una escuela on-line, puso en evidencia la dificultad para llevar hasta los hogares de los estudiantes el formato de la escuela tradicional y también las carencias en competencias digitales de la sociedad en general. Los centros educativos y universidades fueron al galope para formarse y transformarse, para poder llevar a cabo su docencia on-line y transmitir los currículos a sus alumnos con las no tan nuevas pero desconocidas en el contexto educativo plataformas digitales y de videoconferencias. Al reto del profesorado para transformarse en tiempo record en docentes online, se sumó una dificultad mayor, convertir a los alumnos y a sus familias en expertos en tecnologías de la comunicación.

Tras el cierre total, los centros abrieron sus puertas y los alumnos comenzaron a volver a sus clases, con mayor o menor presencia en el aula, en función de la etapa educativa. La docencia dual o mixta es el nuevo escenario y no todos los centros se han terminado de adaptar a esta situación. En esta nueva realidad nos encontramos con diferentes opciones en función de la geografía, etapa educativa o incluso del centro escolar o universidad. En algunos casos el alumno permanece en casa uno o dos días a la semana, dedicándolos al repaso de los contenidos desarrollados en el aula o adquiriéndolos de forma autónoma. De esta forma, el alumno no tiene una conexión en vivo de lo que ocurre en el aula, debido normalmente a la falta de medios en las escuelas o universidades o por la carencia de recursos tecnológicos o de conexión a internet de los alumnos. Es evidente que los currículos se están impartiendo de modo express o se han recortado suponiendo una pérdida para el alumnado.

Otra situación habitual es la retransmisión on-line en tiempo real de las clases mediante plataformas de videoconferencia en aquellos centros o universidades que disponen de cámaras para la retransmisión en vivo, aunque la falta de planificación hizo que en algunos casos las cámaras instaladas no proporcionaran la resolución adecuada de la pizarra o un audio de calidad, siendo un quebradero de cabeza para muchas instituciones. Al final cada centro y universidad ha resuelto el problema de la mejor forma posible según sus posibilidades y muy lejos quedó el pensar en cómo todo esto afecta a los alumnos con discapacidad, mucho más vulnerables y con más problemas de acceso a la formación.

En este contexto, nos encontramos con las dificultades que tienen los alumnos con discapacidad como pudieran ser personas baja visión y baja audición para acceder al currículo.

En el caso de los primeros cuentan con ayudas como la adaptación manual de los materiales gracias al trabajo de docentes, orientadores o gabinetes de discapacidad de las universidades, así como los profesionales de la ONCE, organización que también presta múltiples herramientas de accesibilidad tecnológicas como, por ejemplo, las telelupas.

En relación con los alumnos con baja audición, algunos cuentan con audífonos o implantes cocleares o con servicio de interpretación en lengua de signos, si bien es algo que no siempre está garantizado. De todas formas, estos productos o servicios no solventan al 100 % sus deficiencias auditivas y, en las circunstancias actuales, con el uso obligatorio de mascarillas, es fácil entender las dificultades de aprendizaje que sufre este colectivo.

En esta era en la que, tecnológicamente todo parece posible, se esperan soluciones que resuelvan los problemas de accesibilidad a la educación, en el aula o cuando ésta se realice on-line, y se tengan en cuenta las dificultades añadidas de estos alumnos con problemas de acceso a la formación.

Una de las soluciones innovadoras, que permite cubrir este vacío es la tecnología creada por Bemyvega. Una tecnología inclusiva, con un enfoque universal, para todas las personas, que crea un sistema que recoge la experiencia del aula y la traslada en tiempo real allí donde está el alumno, ya sea en el aula, presencialmente, o virtualmente, a través de la retransmisión on-line. Un sistema que da acceso visual gracias a cámaras de seguimiento por inteligencia artificial, capaz de personalizar la salida de video mediante cambio de contraste, zoom, pausa, o además de registrar diferentes fuentes de audio y generar el subtitulado automático del discurso del ponente así como guardar la transcripción.

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