Cómo el coronavirus ha cambiado la vida de las personas con discapacidad intelectual o del desarrollo

30 abril, 2020

¿Cómo ha cambiado la vida de las personas con discapacidad intelectual y sus familias? ¿Y su educación? ¿Usan la tecnología? ¿Qué pasa con las que viven en las residencias? ¿Qué ha ocurrido con su empleo, teletrabajan? ¿Cuál es la situación de las mujeres con discapacidad? ¿Y de las personas con discapacidad intelectual que están en la cárcel?

Plena inclusión España ha creado un material en lectura fácil que da una visión global de cómo el COVID-19 ha afectado a la vida de las personas con discapacidad intelectual o del desarrollo –que incluye a personas con trastorno del espectro autista y personas con parálisis cerebral- y sus familias, profesionales y voluntariado.

El material revisa la situación de forma breve en diferentes campos: accesibilidad, centros penitenciarios, educación, empleo, entidades, mujer, residencias o tecnología, entre otros.

Las personas con discapacidad intelectual o del desarrollo también sufren el coronavirus. Sabemos que más de 150 han muerto en las residencias de Plena inclusión. Otras personas han perdido a familiares y también conocemos casos de personas que han sobrevivido a la enfermedad.

La mayoría acudía a actividades de organizaciones y en la comunidad que ahora no pueden hacer. Son ellas y sus familias las que ahora se responsabilizan de continuar con las actividades que antes hacían gracias a las organizaciones en la comunidad o en sus centros.

Por ejemplo, la educación es uno de los asuntos preocupantes que aborda el material. Los centros educativos han cerrado, pero envían tarea para realizar en casa a través de herramientas tecnológicas. La falta de accesibilidad de la tecnología y la escasez de recursos de las familias con personas con discapacidad intelectual provocan que muchas de estas personas se estén quedando aún más excluidas en la educación.

El material puede ser útil para dar una visión global de la situación a las propias personas con discapacidad intelectual y sus familias, pero también para sensibilizar a la sociedad.

Fuente: PLENA INCLUSIÓN